Cuando la facturación convierte la idea en empresa
El momento en que una startup empieza a facturar marca un punto de no retorno. Deja de ser un proyecto en validación para convertirse en una empresa sujeta a obligaciones legales, fiscales y formales plenamente exigibles. Muchas startups fracasan no por falta de producto o mercado, sino por no haber adaptado su estructura jurídica y fiscal al nuevo escenario operativo.
Facturar activa responsabilidades inmediatas: ante la Agencia Tributaria, la Seguridad Social, clientes, proveedores y, en muchos casos, inversores. Entender este marco desde el inicio es clave para evitar errores que luego resultan costosos de corregir.
La forma jurídica como base del crecimiento
La elección —o revisión— de la forma jurídica es uno de los primeros hitos críticos. Operar como autónomo puede ser viable en fases iniciales, pero en cuanto existe facturación recurrente, contratación de equipo o entrada de inversión, la Sociedad Limitada se convierte en el estándar operativo.
La SL permite separar patrimonio personal y empresarial, estructurar la entrada de socios y ofrecer mayor seguridad jurídica frente a terceros.
Fuente: BOE – Ley de Sociedades de Capital (RDL 1/2010)
Alta censal y encaje fiscal correcto desde el primer ingreso
Antes de emitir la primera factura —o inmediatamente después— la startup debe estar correctamente dada de alta en el censo de empresarios, profesionales y retenedores. Declarar mal la actividad, el régimen de IVA o las obligaciones periódicas es un error frecuente que genera incidencias recurrentes.
El alta censal define qué impuestos se presentan, con qué periodicidad y bajo qué régimen.
Fuente: AEAT – Modelos 036 y 037
IVA: el impuesto que más problemas genera en startups
El IVA es uno de los principales focos de error en startups que comienzan a facturar. Determinar correctamente si las operaciones están sujetas, exentas o no sujetas, así como aplicar el tipo adecuado, es esencial desde el primer momento.
Especial atención requieren:
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servicios digitales,
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clientes internacionales,
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operaciones intracomunitarias,
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marketplaces y plataformas.
Un error en IVA no suele prescribir rápido y acostumbra a generar regularizaciones acumuladas.
Fuente: AEAT – Impuesto sobre el Valor Añadido
Retenciones y primeros pagos a cuenta
Cuando la startup empieza a pagar salarios, colaborar con profesionales o alquilar oficinas, surgen obligaciones de retención. Estas cantidades no son un coste, pero sí una responsabilidad directa frente a la Administración.
Los errores más comunes en esta fase son no practicar retenciones, aplicar tipos incorrectos o no presentar los modelos correspondientes.
Fuente: AEAT – Retenciones e ingresos a cuenta
Impuesto sobre Sociedades y planificación temprana
Aunque muchas startups no generan beneficios en sus primeros ejercicios, el Impuesto sobre Sociedades debe planificarse desde el inicio. La correcta imputación de gastos, la activación de determinados costes y el tratamiento de pérdidas fiscales condicionan la tributación futura.
Además, las startups pueden beneficiarse del tipo reducido para entidades de nueva creación.
Fuente: BOE – Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades
Fuente: AEAT – Impuesto sobre Sociedades
Contabilidad y trazabilidad desde el primer día
Facturar implica llevar contabilidad conforme al Plan General de Contabilidad y conservar documentación justificativa. La falta de orden contable en fases tempranas es uno de los mayores obstáculos cuando la startup crece, capta inversión o afronta una due diligence.
La contabilidad no es solo una obligación legal: es una herramienta de control y credibilidad.
Fuente: ICAC – Plan General de Contabilidad
Seguridad Social y encaje de los fundadores
El encuadramiento de los fundadores en la Seguridad Social es otro punto crítico. Dependiendo de su participación y funciones, deberán cotizar como autónomos societarios o por otros regímenes específicos.
Un encaje incorrecto puede derivar en regularizaciones posteriores.
Fuente: Seguridad Social – Trabajadores autónomos societarios
Facturar bien es tan importante como facturar
Emitir facturas correctamente —con todos los datos obligatorios— es una exigencia formal que muchas startups subestiman. Errores en numeración, fechas, conceptos o identificación fiscal del cliente pueden invalidar deducciones o generar sanciones.
Fuente: BOE – Reglamento de facturación (RD 1619/2012)
La facturación como punto de control estratégico
Empezar a facturar no solo activa obligaciones: también es una oportunidad para estructurar correctamente la empresa. Revisar la forma jurídica, el encaje fiscal, la contabilidad y la planificación desde este momento reduce riesgos futuros y prepara a la startup para escalar, captar inversión o internacionalizarse.
En Aranguren acompañamos a startups en esta fase crítica, ayudando a convertir el inicio de la facturación en una base sólida de crecimiento, seguridad jurídica y eficiencia fiscal. Porque en el ecosistema startup, los errores de hoy son los problemas de mañana.
